Cómo reducir el stress aprendiendo a respirar.

El stress ya forma parte de nuestras vidas. La manera como lo gestionamos puede ser de gran ayuda en nuestro bienestar.

Cuando dejamos que el stress nos domine, puede llegar a tener impacto en nuestro bienestar: dolor de espalda, migrañas, cansancio permanente, falta de resistencia mental…

Técnicas de respiración

Siempre tienes la alternativa de consultar una coach, pero también puede resultarte de mucha ayuda practicar sencillas técnicas de respiración que te ayuden a reducir la tensión.  Debes desarrollar un nivel de midfulness que te sirva de auto-control.

Todo lo que necesitas hacer es dejar de lado por un momento tu apretada agenda, el trabajo o los niños y tomarte un respiro. Puede ser un minuto, 5 minutos o hasta 10 minutos, no más. Si te dijera que es más tiempo, seguramente no lo harías ni un sólo día, pero un minuto lo sacamos de cualquier sitio, no?

Una de las mejores técnicas es concentrarte en tu respiración durante un minuto. Nunca nos fijamos en la respiración porque es automática. Pero cuando nos concentramos en ella, la notamos.  Debes respirar inhalando el aire en cinco tiempos y exhalando en cinco tiempos, o sea, cada segundo, durante 5 segundos, inspiras; después, cada segundo, durante 5 segundos, dejas ir todo el aire. Y vuelves a empezar.

Prácticar la respiración consciente es una forma muy poderosa de llegar a nuestro interior y ayudarnos a vivir pequeños momentos sin stress. A veces el stress está causado por preocupaciones o miedos. Estos momentos de pausa nos pueden ayudar a ver las cosas de otra manera o a llegar a una solución. Es una manera de superar todas esas emociones negativas. Si además encuentras un lugar tranquilo donde poder relajarte, aún vas a sentirte mejor.

Practica la relajación visualizando.

Cuando estes muy stressado, intenta relajarte de forma consciente visualizando.  Debes imaginarte en un lugar donde sólo puedes escuchar el sonido de los árboles, los pajaros, el viento o las olas. Puedes imaginarte en la playa, en un campo muy verde  o sentado en una terraza con vistas, disfrutando de la brisa de la tarde. Intenta dejar la mente en blanco, no pienses en nada. Una de las maneras más eficaces es ponerte de pie, cerrar los ojos y dejar que el cuerpo se balancee sólo si lo necesita. Y si te acuerdas, incorpora la técnica de la respiración que te he explicado antes. Esta técnica relaja mucho físicamente. A medida que lo practicas, te va a salir mejor y te va a ser menos difícil imaginar o encontrar un momento para practicar.

Debes centrarte sólo en cosas o situaciones buenas, en emociones positivas, y dejar a un lado, por un momento, todos tus problemas. No importa la cantidad de stress que llevas. Si consigues llegar a tu interior y relajarte vas a conseguir un mayor bienestar físico y emocional.

 

 

About the Author

Mi misión es ayudar a las personas a llegar a los objetivos que se proponen en cualquier área de la vida, Para ello he creado el Global Life Coaching, que se nutre de mi experiencia en Life Coaching (de la cual soy certificada) y Método Yuen (de la cual soy Master ).

Leave a Reply 0 comments

Leave a Reply: